¿Qué es el cáncer?

El cáncer es una enfermedad que se caracteriza por una división y crecimiento descontrolado de las células. Dichas células poseen la capacidad de invadir el órgano donde se originaron, de viajar por la sangre y el líquido linfático hasta otros órganos más alejados y crecer en ellos.

¿Cómo se puede tratar el cáncer de manera no quirúrgica?

Existen principalmente dos métodos por los que el Radiólogo Intervencionista puede tratar el cáncer:

  1. Uno es la Quimioembolización que consiste en inyectar drogas quimioterápicas directamente en los vasos que irrigan el tumor. Esto limita el daño y la toxicidad al resto del organismo al tiempo que se administra la dosis más alta posible al cáncer. Luego, para que la droga se mantenga mas tiempo en contacto con el tumor se bloquea el flujo al tumor con otros agentes embólicos (embolización). Este procedimiento se realiza en sala de angiografía, ya que implica un cateterismo. La hospitalización en este caso varía entre dos y cuatro días y el paciente puede sentirse decaído por un mes aproximadamente.

  2. El otro método es la Ablación por Radiofrecuencia y la Crioablación, ya sea que se utilice el calor (ablación) o el frío (crioablación) para destruir el tejido canceroso sin daño significativo del tejido sano circundante.

¿Pueden estos tratamientos curar mi cáncer?

Estas técnicas mínimamente invasivas son paliativas, no curativas. Sin embargo estos procedimientos pueden contener la progresión del cáncer y mejorar la calidad de vida al reducir el dolor especialmente a los pacientes que no son candidatos quirúrgicos.

¿Qué son las técnicas de ablación térmica?

Anteriormente se mencionó que hay dos técnicas de ablación:

  1. Ablación por Radiofrecuencia (ARF): Consiste en introducir una aguja a través de la piel en el tumor. La energía de la radiofrecuencia se transmite a la punta de la aguja produciendo calor y mata el tumor. Esta técnica es ideal para pacientes que no son candidatos a cirugía y que tienen tumores pequeños.
  2. Crioablación: Es similar a la ARF, pero en vez de utilizar calor, utiliza un gas extremadamente frío para destruir el tumor.

¿Qué tipos de cáncer pueden ser tratados con estas técnicas?

  • Pulmón: pacientes con tumor de células pequeñas no son candidatos quirúrgicos cuando son diagnosticados. Con estas técnicas se pude reducir el tamaño del tumor, aliviar el dolor y tratar nuevos tumores a medida que aparezcan en el pulmón.
  • Hueso: pueden aliviar el dolor y prevenir destrucción ósea adicional.
  • Hígado: Muchos tumores ocurren en pacientes con pobre función hepática y por ello inoperables. Por lo que técnicas como ARF, crioablación, quimioembolización pueden ser utilizados en estos casos.
  • Riñón: la cirugía es el tratamiento de elección. Sin embargo en aquellos pacientes con riesgo quirúrgico elevado, tumores múltiples recurrentes, función renal al límite, riñón único, etc., estas técnicas pueden ser de utilidad.
  • Mama: la cirugía ofrece las mejores oportunidades de curación. La ARF y la crioablación quedan reservadas para mujeres que no pueden o n quieren la cirugía.

¿Cuáles son los beneficios y cuáles son los riesgos?

Los beneficios incluyen:

  • alivio del dolor producido por el cáncer
  • alta tolerancia
  • usualmente no requiere anestesia general
  • se puede repetir si fuera necesario
  • generalmente corta hospitalización
  • pocas complicaciones.

Los riesgos son básicamente:

  • algún dolor post-tratamiento
  • sangrado referidos a la punción, el cual es infrecuente y rara vez necesita algún tipo de medida especial.

La información presente en esta web no remplaza sino complementa la relación médico-paciente, por lo que en caso de duda consulte con su médico de referencia o haga uso del formulario de contacto del CDyTE.

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